
El Reglamento de Gas Licuado establece los principios normativos para el desempeño de las actividades estratégicas relacionadas con el combustible, específicamente se refiere a las autoridades reguladoras y sus atribuciones respectivas; las interrelaciones entre los participantes en la industria; al régimen de permisos y obligaciones; a las condiciones de seguridad y normalización; a los términos y condiciones para la prestación de cada tipo de servicio y a las sanciones derivadas del incumplimiento a las disposiciones.
La aplicación de los mecanismos regulatorios en la industria de gas licuado compete a la Secretaría de Energía (Sener), así como a la Comisión Reguladora de Energía (CRE), cada una dentro del ámbito de su competencia.